Cuándo toca cambiar el cilindro
Hay situaciones en las que el cambio es casi obligado: ha perdido las llaves, se las han robado junto a algo con su dirección, acaba de comprar o alquilar una casa, o durante una obra han circulado copias entre operarios. En todas ellas pasa lo mismo: no hay manera de saber quién conserva una llave que abre su puerta. Un bombín nuevo resuelve la duda de una vez. También lo aconsejamos cuando alguien que tenía llave deja de formar parte de su día a día, por una separación o por un empleado que se marcha.
Otras veces es el propio mecanismo el que avisa. La llave entra con esfuerzo, hay que moverla arriba y abajo hasta que engancha o el cilindro baila dentro de la cerradura. Son señales de desgaste que en Altea se aceleran con la humedad del mar. Si las atiende a tiempo, cambia el bombín con calma; si las deja pasar, puede acabar con una llave partida en plena noche.
Sobreponer o embutir: medir antes de cambiar
No todas las cerraduras se cambian igual. Las de sobreponer, frecuentes en las puertas antiguas del casco histórico, van atornilladas por la cara interior de la hoja; las de embutir quedan alojadas dentro de la puerta y suelen llevar un cilindro de perfil europeo. Antes de retirar nada tomamos medidas exactas, incluida la longitud de cada lado del bombín, para que la pieza nueva no sobresalga ni quede corta.
En la mayoría de puertas basta con sustituir el cilindro, que es la pieza donde entra la llave. Cambiamos la cerradura completa cuando el pestillo ya no sale entero, el cuerpo está oxidado o hay piezas internas rotas. Si la puerta es antigua y su modelo ya no se fabrica, buscamos una cerradura de medidas equivalentes para no tener que rebajar la madera. Le enseñamos la pieza vieja y le explicamos el motivo, porque preferimos que entienda la decisión a que la acepte sin más.
Llaves bajo control en alquileres y comunidades
Si alquila su vivienda por temporadas, le conviene fijar una rutina: cambiar el cilindro al terminar la temporada o cuando una copia no vuelve. Para facilitarlo podemos instalar bombines con tarjeta de propiedad, cuyas copias solo se hacen presentando esa tarjeta. Es una forma sencilla de saber cuántas llaves existen y de no depender de la memoria de nadie.
En chalets con varias puertas, o en comunidades con portal, garaje y trastero, también se puede hacer que una sola llave abra varias cerraduras. Reduce el manojo del llavero y evita confusiones sin rebajar la seguridad de ninguna entrada. Lo planificamos con usted o con el administrador, puerta por puerta, antes de encargar las piezas.
